2007-02-28 LOS MILAGROS DEL DR. MANHATTAN

Hay días... en los que todo parece tener sentido y el mundo se nos ofrece desde la perspectiva correcta.

¿Laurie? ¿Estás bien?

¡Claro que no! Blake, ese bastardo, y mi madre, me... me engañaron, ¡eso hicieron! Toda mi vida es una mentira. Estúpida, insignificante... Oh, mierda.

No creo que tu vida sea insignificante.

Oh, no, claro. Tenías que decirlo porque cualquier cosa me la creeré como una estúpida. Pero sé que no estás de acuerdo conmigo y... Uh... ¿Verdad?

No.

Has estado diciendo que la vida es insignificante, ¿cómo puedes ahora...?

Cambié de opinión.

¿Por qué?

Milagros termodinámicos... Son tan raros que parecen imposibles. Como que el oxígeno se convierta espontáneamente en oro. Hace tiempo que quiero ver algo así. En cada apareamiento humano, un millón de espermatozoides luchan por un sólo óvulo. Multiplica esa probabilidad por las infinitas generaciones, contra las posibilidades de que tus ancestros vivieran, se encontraran y engendraran esta hija... Hasta que tu madre ama a un hombre al que tiene toda la razón de odiar, y de esa unión, de los millones de niños que compiten por la fertilización, eres tú, sólo tú, la que emergió. Destilar esa forma tan específica de ese caos de improbabilidad, es como transformar en aire en oro... Una de la mayores improbabilidades. El Milagro Termodinámico.

Si mi nacimiento, si eso es un milagro termodinámico... ¡Podrías decir eso de cualquier persona en el mundo!

Sí. Cualquiera en el mundo... Pero el mundo está tan lleno de personas que lo convierten en rutina que lo olvidamos... Lo olvidé. Miramos continuamente el mundo y eso nubla nuestras percepciones. Pero visto desde otra perspectiva, como si fuera nuevo, puede aún asombrarnos. Ven... Seca tus ojos, porque eres vida, más rara que un quark e impredecible más allá de los sueños de Heisenberg, la arcilla en que las fuerzas que modelan las cosas dejan sus huellas. Seca tus ojos... y vamos a casa.

Hasta donde podemos discernir, el único propósito del ser humano es encender una luz en la oscuridad de la existencia. C.G. Jung.

 

2007-02-26 ¿QUEDAMOS PARA DESAYUNAR?

No tengo yo el día muy trabajador hoy, la verdad... En fin... Con la ayuda del infame Windows Movie Maker he montado unos vídeos que grabé con mi viejo Motorola V3. Como banda sonora: el comienzo de Sweet Dreams (la de Marilyn Manson). El resultado no es que sea la hostia pero... teniendo en cuenta que sólo me ha llevado media hora... voy entendiendo por qué Internet está tan lleno de mierda. 

 

2007-02-25 CASI ESTAMOS A LUNES, SR. GATSBY

Terminemos el domingo con un spoiler (¿?) de esta cojonuda novela; las últimas líneas:

Y mientras me hallaba allí reflexionando sobre el viejo y desconocido mundo, pensé en el asombro de Gatsby al advertir, por vez primera, la luz verde al final del malecón de Daisy. Había recorrido un largo camino para llegar a este verde césped, y su sueño debió parecerle tan próximo que no le sería imposible lograrlo... No sabía que ya estaba detrás de él... en alguna parte de aquella vasta oscuridad, más allá de la ciudad, donde los oscuros campos se desplegaban bajo las sombras de la noche.

Gatsby creía en la luz verde, el orgiástico futuro que, año tras año, aparece ante nosotros... Nos esquiva, pero no importa; mañana correremos más deprisa, abriremos los brazos, y un buen día...

Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, arrastrados incesantemente hacia el pasado.

 

2007-02-23 COSAS DEL OUTLOOK

Organizando mi correo, encuentro este párrafo de mi buen amigo Piko que, según parece, el 21 de noviembre de 2006, no tenía un buen día. Hale, que no tiene desperdicio:

Uf, no sé. Ya me empiezo a cansar de ver por todas partes el mismo tipo de doblaje informal-humor amarillo-cálico electrónico. Parece que no hay más. Sí, es mejor que toda la mierda de Noche Hache y demás, pero, ¿te das cuenta que sólo hay programas de humor o graciosillos por todas partes? Cuando se trata de desarrollar una historia ligada a lo real -tipo Vaya Semanita, Agitación más IVA- parece que tiene sentido, de hecho, es elaborado, pero en otros casos esa elaboración o fórmula -Cámera Café-, acaba siendo muy falsa. Creo que hay muy pocos cómicos que puedan mantener el tipo al margen de la chorrada, por eso Jim Carrey es un genio, porque domina totalmente la expresión física -acuérdate de la de los Farrelli-, y el resto de lo bueno creo que es cuando se hace muy sobrado o muy absurdo. En el país de los ciegos el tuerto es el rey, y no habiendo nada importante, nada relevante que poder contar, dentro de un escepticismo cada vez mayor, sólo queda ironía y distanciamiento, al final Álex iba a tener razón con lo de los cínicos. No existen distinciones, todo es equivalente, lo mismo da 21 gramos que Torrente, todo es válido y no existe posicionamiento moral alguno. La batalla por la ética está completamente perdida. El aniquilamiento del discurso nos convierte, nos devuelve a una realidad esclarecedora: somos seres vivos en competencia por un espacio vital y cada uno saca la cabeza como puede. Hay por la web un contador de población humana, cada segundo añade tres numeritos a la enorme cifra de seis mil millones. Ante tales cifras sólo cabe replantearse cuál es el sentido de la comunicación más allá de su vertiente práctica e inmediata. Creo que la imposibilidad de establecer designios comunes válidos desde una esfera individual han convertido la comunicación en un acto meramente expresivo. Así puede soportarse la televisión, tolerándola como una caja de expresiones, no como un canal contenedor de discursos que merecen la atención de la comunidad. Esto me preocupa, porque mientras estamos ocupados deleitándonos en la expresión, en la comunidad libre del intercambio emocional, que no es otra cosa, sí que existe el desarrollo de un discurso que no vemos pero que termina imponiéndose día a día en todas las esferas de la vida socioeconómica. Entonces es cuando empiezo a cagarme y no sólo en Dios. Creo que Paramount pertenece a Sony, o aunque no sea así, da igual. Estamos siendo títeres en el juego del gran capital manejando los medios de comunicación. Pan y circo. Mientras tanto aceptamos sin salir a las calles a manifestarnos que los bancos tengan incrementos de beneficios del 40 por cien cada año, mientras el coste de la vida cada vez es más disparatado, la estafa inmobiliaria es un hecho y terminamos agradeciendo la obra social de las cajas de ahorros. Hoy es el día que la socialdemocracia europea, supuesta garante final de los derechos de los trabajadores, ha aceptado las normas de la precariedad de empleo y de la ausencia de compromiso entre empresario y trabajador. Se cierra el círculo de manera cruel. Aceptamos con ironía la provisionalidad de nuestro destino laboral incierto, jugamos a vivir de las ayudas o entramos a participar en la inmoralidad del mercado libre, especulando con nuestros bienes o haciendo uso de prerrogativas cada vez que tenemos ocasión. ¿A qué nos conduce esto? A que tú y yo estemos tratando de salvar el abismo jugando en el casino de la oportunidad, a ver si los dados caen del lado de nuestra imaginación y nos hacemos con una buena apuesta. Pero si no hemos apostado lo suficientemente alto vamos a tener que seguir jugando, ¿hasta cuándo? ¿Cómo poder superar la tensión de una nueva jugada sabiendo que ya ni siquiera esperamos ver la cara de nuestra imaginación sino la de aquélla que sabemos que nos va a dar rendimiento? Estamos muertos, somos difuntos autores de libros en una estantería que podrás montar en tu casa hipotecada siguiendo las instrucciones de ikea. Creo que hay que alcanzar una posición desde la cual tomar una actitud esencialmente radical, aunque no llegue a ser nunca totalmente libre. En fin. Eso.

 

2007-02-22 I NEVER LOSE

Gente así necesito para mi banda. I hope you like pain.

 

 

2007-02-21 WHAT A LIFE

No se me ocurre gran cosa para inaugurar este diario: un pseudo-blog, sin comentarios externos (si quieres decirme algo, mándame un email, coño), atractivo diseño u hoja de ruta. Sólo lo que me vaya encontrando por ahí.

A veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa. Carl Sagan.